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Atiende estos consejos para mejorar como fotógrafo

Infravalorarse

Sobre todo al principio, muchas veces no sabemos qué cobrar a un cliente. A veces creemos que poner un precio bajo implica menospreciar nuestro trabajo y poner un precio desorbitado puede hacernos perder al cliente. A veces cobramos menos de lo que el producto final debería valer. Poco a poco tenemos que darnos cuenta de qué estamos vendiendo. Comercializar nuestras fotos implica habilidades más allá de la creatividad y también experiencia. Debemos confiar en nosotros mismos, realizar nuestro trabajo con mimo, asegurar unos resultados profesionales y diferenciarnos del resto, para que sea nuestra web la que visiten, nuestros productos los que deseen y que nuestras cámaras capturen lo que tienen en mente.
Aún así, para la difícil decisión de presupuestar tu trabajo existen recursos en la web que nos pueden echar una mano. Por ejemplo la Calculadora freelance, te ayuda a establecer una tarifa por hora, lo que puede ser útil para organizar tu presupuesto.
No pienses que eres menos que otro. Confía en tí mismo y en tus capacidades. Analiza tu trabajo, las horas que le dedicas y los resultados y eliminarás uno de esos problemas con los que puedes autosabotearte.
Deudas

Lanzarse al mundo de la fotografía de forma profesional requiere de una importante inversión inicial. Equipo, local gastos fijos de luz, agua teléfono. Aquí debemos tener especial cuidado. A todos nos gusta tener el mejor equipo, los mejores accesorios, el estudio más completo, pero no siempre tenemos el capital necesario para llevarlo a cabo.
En realidad no necesitamos tener el último modelo de cámara, o el trípode más caro o el kit de iluminación más profesional; lo que necesitamos es amoldarnos y trabajar con lo que tenemos y aprovechar nuestro equipo al máximo, sacándole el mayor rendimiento. Piensa que trabajar para suplir una deuda es trabajar sometido a una fuerte presión y puede hacer que los resultados se vean afectados y repercutan en la calidad del trabajo final.
Y, sí, a veces verás que estás corto en material y que necesitas un determinado objetivo o un set de iluminación específico. Pero aún así no te endeudes, alquílalo, que te saldrá más barato. A medida que vayas viendo que tu necesidad por alquilar se hace más continua, que ya no es rentable el alquiler, será el momento en que tengas que dar el paso y realizar la compra.
Busca en la web, sobre todo lugares cercanos, que no te cueste demasiado desplazarte a por el material o los gastos de envío, pide un catálogo de productos de alquiler, que siempre te vendrá bien tenerlo a mano.
Ordena tu portfolio

Está muy bien dedicarse a diferentes tipos de fotografía, saber cubrir varios aspectos y facetas de la profesión de fotógrafo, pero también es interesante especializarse. Quien busca a un fotógrafo de bodas no tiene interés por ver tus fotos de estrellas; quien busca a un fotógrafo para cubrir un acto no necesita ver tus fotografías de naturaleza. Los que queremos abarcar todos los tipos de fotografía somos nosotros mismos, pero hay que tener en cuenta que el cliente busca algo específico, a alguien competente y resolutivo en su trabajo. Por eso, a la hora de preparar tu portfolio debes tener en cuenta quién quieres que sea tu cliente potencial y prepararlo a su posible gusto. Ordena tus imágenes por temas y procura que sean visibles, para que, de un sólo vistazo cualquiera pueda entrar y ver tu trabajo.
Sé profesional

Identidad corporativa aplicada tus documentos, para que muestren tu marca personal, tu preocupación por mantener esa unidad e identificación para comunicar coherencia; documentación de presupuestos, facturas, descripciones solicitadas, etc. Todo debe mostrar profesionalidad. Contratos con uso y términos de licencias, responsabilidades del cliente y del fotógrafo, condiciones de pago, todo debe estar claro, ser fácil de leer e incluir descripciones detalladas para ofrecer un servicio profesional de calidad.
Todo por escrito

No debe ser síntoma de desconfianza, sino todo lo contrario y además, nos aseguramos que ambas partes cumplimos lo que hemos firmado. Así evitamos confusiones, diferentes expectativas por el trabajo que se iba a realizar, tensiones por ambas partes, etc. El contrato debe establecer todos los requisitos que se llevarán a cabo, como preparación, producción y postproducción, pagos, compensaciones y cualquier detalle que se comente durante las negociaciones, para que no haya ningún tipo de confusión y el resultado sea satisfactorio.
Análisis y retroalimentación
 
Hay temporadas en que nos sentimos bloqueados, en que nada nos sale bien y, aunque no lo vemos, estamos realmente boicoteando nuestro trabajo sin darnos cuenta. Es el momento de realizar un análisis de lo que estamos haciendo, del momento profesional que atravesamos y buscar una respuesta. ¿Qué estamos haciendo mal? ¿En qué fallamos? ¿Por qué no prospera un determinado proyecto?
Es mejor parar, pensar y evaluar el punto en el que nos encontramos antes de que echemos a perder todo nuestro trabajo, inversión y esfuerzo. Obstáculos y barreras encontraremos muchos a lo largo de nuestra vida profesional, pero tendremos que buscar siempre la forma de superarlos.
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